Pedro Pérez Hidalgo. 1989. Madera de cedro. Neobarroco. 1,65 cm. Cripta-columbario de la ermita de la Santa Vera Cruz, Alhaurín el Grande, Málaga.
El Santo Sepulcro es obra del escultor Pedro Pérez Hidalgo de 1989, es una imagen de talla completa en madera de cedro de estilo neobarroco. Actualmente, preside la capilla de la cripta-columbario de la ermita de la Santa Vera Cruz, representando a Cristo yacente tras el martirio de la cruz, una iconografía que completa el ciclo de la pasión en la cofradía. La escultura presenta a Cristo en posición yacente, con la cabeza reposando sobre un cojín y levemente inclinada hacia la derecha. La imagen captura con realismo el rigor mortis a través de la rectitud de sus articulaciones, mientras que los ojos marrones y la boca entreabierta enfatizan el patetismo del último aliento. Las llagas de la pasión, especialmente la lanzada en el costado y las heridas de los clavos, son claramente visibles bajo una mortaja de tul. El modelado destaca por la sencillez de sus líneas, reservando el mayor volumen para la cabellera y la barba, donde el autor realiza profundas hendiduras. Su policromía, de un característico tono grisáceo-verdoso que emula la palidez cadavérica, contrasta con el rojo de la sangre de sus heridas. La imagen actual sustituyó en 1989 a una primitiva obra en escayola de 1959 realizada por el mismo autor. Bendecida el 19 de marzo de 1989 tras una suscripción popular.
Ubicado desde 2020 en la cripta de la ermita, el Yacente es protagonista de cultos destacados durante la Cuaresma, especialmente en su acto de veneración junto a la Virgen de la Soledad. Procesiona la noche del Viernes Santo. Bajo el cuidado de sus camareras, la imagen se presenta con un ajuar de sábanas de tul bordadas en seda, invitando al fiel al recogimiento y la meditación sobre el misterio del entierro de Cristo.

