Antonio Castillo Lastrucci. 1938. Madera de cedro. Neobarroco. 3.05 cm. Ermita del Convento, Alhaurín el Grande, Málaga.
El Santísimo Cristo de la Vera Cruz, obra del escultor sevillano Antonio Castillo Lastrucci del año 1938, es una talla completa en madera de cedro policromada, perteneciente al estilo neobarroco que preside el camarín principal de la ermita, junto a la imagen de la Virgen de la Soledad y San Juan evangelista, conformando un Calvario.
Representa a Cristo crucificado tras la muerte, con la cabeza inclinada hacia la izquierda, los tres clavos en manos y pies, y la herida del costado, la lanzada. Además, se muestra mal herido, con hematomas y heridas, símbolos del martirio que lo llevó hacia la cruz. La escultura se complementa con postizos —peluca natural y paño de pureza de tela bordada—, una práctica heredada de siglos anteriores, que es una de las señas de identidad de esta popular imagen. El encargo a Castillo Lastrucci se realizó tras la pérdida de la imagen original y trasladada desde Sevilla en un camión cargado de trigo para su protección y bendecida el 25 de mayo de 1938, pasando a ser el principal icono devocional del antiguo convento franciscano, donde recibe el apelativo de Señor del Convento.
A lo largo de su historia ha sido restaurado en dos ocasiones: la primera en 1991-1992 por el restaurador Abelardo Sixto de la Rosa, y la segunda en 1998, de carácter conservativo tras daños ocasionados por la lluvia. La imagen procesionó por primera vez el Día de la Cruz de 1940. Es digna de mención la salida en la Semana Santa de 1959, en un viacrucis en la mañana del Viernes Santo acompañado por María Santísima de la Soledad y San Juan Evangelista. Pero además hay que destacar algunas salidas extraordinarias: en primer lugar, con motivo de su cincuentenario el día 22 de mayo de 1988 acompañado de María Santísima de la Soledad, por el recorrido habitual de Semana Santa; en segundo lugar, con motivo de la XXVI Peregrinación de Hermandades y Cofradías de la Santa Vera Cruz con traslado a la parroquia y regreso el 2 de octubre, con las tres imágenes dispuestas en el trono del Cristo de la Vera Cruz. Por último, con motivo de su 75 aniversario el día 20 de abril de 2013.
Su procesión fuera del tiempo de Cuaresma refuerza el simbolismo de la cruz gloriosa de mayo, asociada a la vida y la resurrección, lo que se refleja en la decoración floral colorida de su trono. La Cofradía de la Santa Vera Cruz celebra los cultos principales de esta imagen en torno a la fiesta de la Invención de la Santa Cruz, el día 3 de mayo. Primero tiene lugar el triduo que culmina con la ceremonia del besapíés. Tras este, la imagen es trasladada el día uno de mayo a hombros de los gastadores. El día 2 de mayo procesiona hacia la parroquia de Nuestra Señora de la Encarnación, templo principal de la localidad, en su trono. El día 3, fiesta local en Alhaurín, se celebra una función religiosa en la parroquia, por la tarde noche regresa a la ermita de la Vera Cruz. La imagen fue concebida tanto para el culto interno como para su exhibición procesional, destacando su trono de estilo neobarroco malagueño, en madera dorada, con arbotantes y ornamentación floral que enmarca la figura del crucificado.

