Siguiendo el carisma fundacional de la ermita, en la nave principal, en el muro de la epístola, aparece sobre una repisa la imagen de SAN FRANCISCO DE ASÍS. Representado el sermón a las aves, donde deja ver su amor hacia la naturaleza creada por Dios. Esta imagen fue adquirida en la peregrinación realizada a Roma en el año 2017.
En la sala de exposición se pueden observar otras imágenes:
- CRISTO ENTRADA TRIUNFAL EN JERUSALÉN. Imagen realizada por los talleres de arte religioso de Olot, en Gerona. Representa a Cristo sobre un pollino en el momento de la entrada a Jerusalén. La imagen sigue el típico modelo sedente, con mano derecha en actitud de bendecir. Fue adquirida por la cofradía en el año 2006.
- CRISTO DE MEDINACELI. Representa a Jesús cautivo, vulgo de Medinaceli, con túnica blanca y con el escapulario de la orden trinitaria. Su factura se debe a los talleres de Olot del año 1992. Esta imagen celebra cultos propios el primer viernes de marzo en la ermita del Convento.
- NUESTRA SEÑORA DE LA ENCARNACIÓN. Se tienen pocos datos artísticos de esta imagen, podría datar del siglo XIX, aunque se percibe una restauración en su policromía a mediados del siglo XX. La imagen gira el busto hacia la izquierda, con un gran dinamismo en su movimiento que se fomenta por las manos abiertas. Cuenta con piezas destacadas en su ajuar, destacando ciertas joyas de aderezos decimonónicos. Desde el 1 de noviembre de 2025 forma parte del patrimonio artístico de la cofradía de la Santa Vera+Cruz. Su onomástica se celebra el 25 de marzo, fiesta destacada en la villa ya que la parroquia principal se consagra al misterio de la Encarnación.
En una capilla callejera en la planta baja de la casa hermandad
- NUESTRA SEÑORA DEL PERPETUO SOCORRO
Nuestra Señora del Perpetuo Socorro es una advocación mariana venerada a nivel mundial, cuyo icono bizantino original se encuentra en la iglesia de San Alfonso en Roma y representa a la Virgen María y el niño Jesús rodeado por los arcángeles Miguel y Gabriel.
Se trata de una virgen theotokos, tallada en madera policromada de tamaño natural enmarcada entre las letras MP y OY, que significan madre de Dios. Sigue la tradición oriental de fondo dorado con una ráfaga flamígera de rayos para darle mayor realce. La peculiaridad de esta talla radica en que es representada en bulto redondo, es decir, es una figura tridimensional, puede ser observada desde diferentes puntos de vista a diferencia del icono bidimensional del que procede.
La corona hace alusión a los muchos milagros obrados bajo la advocación del Perpetuo Socorro. Las estrellas en el velo de la virgen se refieren a que es estrella del mar, que trajo la luz al mundo en tinieblas. El arcángel Gabriel que sostiene la cruz de doble travesaño y los clavos, el arcángel San Miguel sostiene la lanza y la esponja de la pasión de Cristo. La boca de María es pequeña, significa un recogimiento silencioso, ella habla poco.
Los ojos son grandes para ver todos nuestros problemas, están vueltos hacia nosotros. La túnica roja simboliza la caridad materna, María es madre y virgen, cubierta con un manto verde en su revestimiento interno. Aparece un punto focal en la escena que son las manos entrelazadas de Jesús y María (protección de la madre con su hijo). El niño mira hacia fuera de la imagen, el punto de referencia es el Padre que está sentado en lo más alto. María con su mano derecha nos indica el camino (virgen odigitria-la que guía-) para llegar al Padre siguiendo a su hijo Jesús que ella misma nos ofrece, indicándonos el modo en el que socorre perpetuamente a la humanidad. Otro detalle que hay que resaltar es el pie derecho del niño Jesús que aparece ligeramente descalzado; este gesto, en la mentalidad antigua, indicaba el carácter irrepetible del individuo al mostrar la horma del pie. En este caso, simboliza la unicidad de Jesús.
Todas estas características aparecen reflejadas en la imagen de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, que desde el 27 de abril de abril de 2025 forma parte del patrimonio artístico de la Santa Vera+Cruz.