Queridos hermanos:
Encuentro casualmente vuestra hermosa página y leo las distintas
secciones con verdadero placer.
Cuánto amor se muestra en ellas. Cuánto buen hacer por vuestra Cofradía
y por transmitir vuestro sentir cristiano a la sociedad en que vivimos
y al mundo entero.
Cerca ya la Fiesta del Día de la Cruz , me gustaría expresar
humildemente mis sentimientos ante tan memorable día.
Todos hemos vivido intensamente la pasión del Señor. Su condena, su
entrega generosa y su muerte. Paseamos por nuestras calles a María Santísima de la Soledad y al Cristo Yacente, con ello queremos mostrar a todos el amor "loco" de un Dios
hecho hombre que nos da todo cuanto tiene, nos da su vida y sella su
entrega con su muerte.
Ahora vivimos la gran fiesta de la Pascua de Resurrección que da
sentido a lo que conmemoramos en los días de la pasión. Es la Vida y no
la muerte lo que celebramos. La Resurrección es la respuesta de Dios a
la entrega de su Hijo y de todos sus hijos que unidos a Él, mueren y
caen diariamente ante la injusticia de un mundo inhumano.
Él transforma la muerte en Vida, el pecado en perdón, el mal en bien,
el egoísmo en fraternidad. Cambia nuestro corazón de piedra por uno
carne que sepa amar sin límites.
Es el Dios de la Vida que vino al mundo para que nosotros, sus hijos,
tengamos Vida en abundancia.
Por eso, en el Día de la Cruz , lo que celebramos es la Victoria de la
Cruz. Una Cruz transfigurada en Gloria. Dios no aleja de nosotros el
sufrimiento y la muerte, como no bajó a su hijo de la cruz en el
suplicio. Lo que hace es transformarla en Vida.
Desde dentro, desde el sufrimiento interior de cada uno de nosotros,
Dios sufre y nos da fuerzas suficientes para sobrellevar nuestro dolor
hasta alcanzar la victoria final.
¡Cuántas veces hemos tenido la tentación de rechazar nuestras cruces,
de alejarlas de nuestra vida!
Ahora, cuando adornamos las cruces con plantas y flores en nuestras
calles y plazas, cuando el aire huele a incienso y romero y cantamos
festejando este hermoso día, tengamos presente lo que celebramos: que
Dios hace de nuestra cruz algo hermoso, como las flores y la música;
hace que ella sea fuente de vida y por eso estamos alegres.
Disfrutemos de esta fiesta que se celebra en el mundo entero unidos a
todos los cristianos que adoran la Cruz de Cristo y hacen fiesta porque
la muerte ha sido vencida para siempre.
Saludos cordiales, vuestra hermana
Pilar Mota López
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