¡Hasta Siempre!
Buenos tardes Señor, hoy es uno de esos días de los que no están previstos en nuestra agenda, que subes al Convento y quedan marcados en tu otra agenda, la de la “Vida Cofrade”. Hoy he subido a decir adiós a una hermana de arriba de las que ya no van quedando. No se le han dado nunca homenajes, ni reconocimientos, pero hoy, los que hemos crecido en el Convento, los que desde pequeños hemos tenido el privilegio de aprender de gente como “Mariquita Cortés” estábamos allí para darle un “Adiós de corazón” mejor dicho un “Hasta Siempre”.
Ejemplos como el de esta hermana, necesita nuestra Cofradía, Señor , gente disponible para Ti, desde el sentir cristiano, no podemos ni debemos nunca separar la fe de la cofradía, ella nunca lo hizo, trabajó de manera incansable siempre que era necesario y nos transmitió a todos que merece la pena vivir cerca del Señor del Convento.
Hermanos de los que están siempre, no de los que están por épocas, hermanos a los que no hay que agradecer públicamente, sino que hacen las cosas por y para Ti. Afortunadamente sigue habiendo hermanos así pero tenemos que seguir mejorando y aprendiendo de los que recorrieron el camino antes que nosotros.
María, quizás alguna vez pensaste, que no dejabas un buen legado a esta cofradía, descansa tranquila junto al Señor y a tantos otros como tú que habrás encontrado a tu llegada; y entre todos, desde ahí arriba, rezad por los que aquí quedamos ansiosos de seguir vuestros pasos aunque nos cueste llegar. Tu nombre queda grabado en el corazón de muchos hermanos de arriba. Espero seguir sintiendo tu sonrisa al subir la calle Piedras, porque tu presencia queda entre nosotros.
Gracias Señor por tantos ejemplos que has ido poniendo en nuestro camino.
Una hermana del Santísimo Cristo de la Vera Cruz.
Diciembre de 2009
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