
1 de mayo. Tarde de fuertes emociones en la Ermita del Convento.
Tras la recogida de romero, Alhaurín se llenaba de cofrades y vecinos que disfrutaban de un ambiente festivo y agradable. El tiempo amenazaba lluvia y la incertidumbre volvía al ánimo de los hermanos de arriba deseosos de disfrutar de una jornada mágica del 1 de mayo.
A las 6 de la tarde, ya era numeroso el público que se congregaba en la puerta de la Ermita del Convento, aguardando la hora para entrar al interior y disfrutar de lo que sería una hermosa tarde de fuertes emociones. A las 7 de la tarde, Dña. Iraida Velasco daba la bienvenida a todos los asistentes, comenzando así los actos programados para la tarde noche del 1 de mayo. En primer lugar, Dña. Mª del Carmen Torres pregonera de la Semana Santa 2011, recibió el escudo de oro de la Cofradía como tal de manos del Hermano Mayor, D. Francisco J. Conejo. Mª Carmen tuvo nuevamente como no podía ser de otra forma palabras de agradecimiento por el recibimiento que ha tenido su pregón entre los hermanos de arriba y palabras también para el Señor del Convento, razón de su existencia. Al terminar sus palabras entregó a la Cofradía su pregón de Semana Santa y cuando parecía haber acabado este primer acto, recibió un sentido homenaje con las palabras de D. Antonio Gallego en representación de la Vocalía de Semana Santa. También quisieron homenajear el importante papel que tuvo su hija Ana, otorgándole el título de hermana de la Cofradía.
A continuación tuvo lugar el tradicional recital de la Coral de la Santa Vera-Cruz y el Coro Aromas de Mayo. Comenzaron como es habitual los mayores. Cuando la guitarra arrancó con los primeros compases de las colombianas, la Ermita se estremeció y el silencio se volvió más dulce para escuchar el "Amanece el 3 de Mayo". Le sucedieron las canciones más importantes que tiene nuestra Coral para el Día de la Cruz, antes de la entrada de los más pequeños. Iba a ser un desarrollo del concierto atípico debido a la celebración del X Aniversario de la escolástica de la Cofradía. Y tras la hermosa interpretación de algunas canciones conjuntas, la Coral abandonaba el altar de la Ermita para dejar "solos" al Coro Aromas de Mayo. El momento más entrañable de la tarde tuvo lugar cuando comenzaron a cantar "Soy Aromas de Azahar" y a los primeros compases de la canción, comenzaron a salir jóvenes de todas las partes de la Ermita... Del pasillo hacia el altar, de la Sacristía y del acceso a la Casa Hermandad. Eran jóvenes que habían pertenecido al Coro en sus diez años de vida. La Ermita rompió en un cariñoso aplauso mientras el Señor del Convento se rodeaban de excomponentes y componentes de Aromas de Mayo. Lágrimas sin duda a flor de piel. Y todos juntos cantaron el cumpleaños feliz como previo a la primera canción que salió de las gargantas de estos niños "Del color de la esperanza"... Felicidades a todos ellos y a su director D. José S. Serón Angulo por esta maravillosa iniciativa que cumple diez años, y que sean muchos más...Les dejamos a continuación el vídeo de Soy Aromas de la emisión online que, aunque con ruido de fondo, sirve para apreciar el momento vivido en la Ermita del Convento.
(ver vídeo)
Al acabar el recital, la Plaza del Convento presentaba una gran afluencia de público y en el interior de la Ermita se adecuaban los espacios para la Guardia al Cristo de la Vera-Cruz. Un año más, los jóvenes gastadores de La Pepa se concentraban en la Sacristía para uno de los momentos previos más importantes para las escuadras de gastadores de nuestra Agrupación. En una sucesión de relevos, los jóvenes llevaban a cabo el cometido de rendir honores al Stmo. Cristo de la Vera-Cruz ante la atenta mirada de muchos vecinos y cofrades que entraban y salían de la Ermita.
La noche caía sobre la Plaza del Convento cuando sonaba la traca que anunciaba que la Banda de la Santa Vera-Cruz, estaba dispuesta para bajar calle Convento. Tras ella, La Pepa que con un gran pasacalles acabó con sus secciones de cornetas y tambores perfectamente colocadas en las escaleras del Convento. Antes de la salida procesional del Señor del Convento, los asistentes pudieron disfrutar de una maravillosa retreta. Y se apagó la luz. Con los sones de Malagueña, salía del interior de la Ermita, gastadores, banderas y guiones que escoltaban la figura del Stmo. Cristo de la Vera-Cruz. En la Plaza del Convento al toque de oración, el Señor saludaba un año más al pueblo de Alhaurín el Grande. Al finalizar el cortejo procesional bajaba calle Convento para hacer el recorrido de costumbre. Tras la cruz guía, la Banda de la Santa Vera-Cruz y los miebros de la Junta de Gobierno que precedían a La Pepa. Y en las entrañas de La Pepa, refugiándose de una leve lluvia que cayó por unos instantes, bajaba majestuoso a hombros de los gastadores el Señor del Convento. La leve lluvia dio paso a una lluvia de pétalos en la noche del 1 de mayo.
Y finalizó el recorrido con una histórica afluencia de público y con la puntualidad que viene caracterizando a los actos de nuestra Cofradía. Pero no acababa el 1 de mayo. Antes de la entronización del Señor del Convento en el interior de la Ermita, la Banda de la Santa Vera-Cruz nos volvió a deleitar como un año atrás, con una maravillosa retreta. Sorprendió el novedoso juego de tambores y la mezcla de ritmos de cornetas y la banda de música. Los gastadores de la escudra acompañaban la retreta con movimientos espectaculares.
Y con este sabor dulce acabó un año más la mágica noche del 1 de mayo donde La Pepa pasea, luce, procesiona y brilla junto al Cristo de la Vera-Cruz, su Señor del Convento.
(ver vídeo noche 1 de mayo)