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Semana Santa
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¡Gracias Señor del Convento!

Todo se acaba, pero cuando lo que se está viviendo es tan maravilloso como lo ha sido este Día de la Cruz , parece que termina antes.

El pasado domingo 9 de Mayo a las siete y media de la tarde, y con una puntualidad digna de mencionar porque así ha sido en todos los actos de nuestra Cofradía, dio comienzo en la ermita del Convento la Misa de Acción de Gracias que cada año tiene lugar, porque siempre tenemos cosas que agradecerte, Señor.

Con la misma ilusión del primer día pero con los sentimientos a flor de piel, nos disponíamos a dar gracias al Cristo de la Vera-Cruz por todo lo vivido: por todos los agobios, por todos los imprevistos, por el sol radiante, por los días de convivencia, por el romero, por las flores, por dejarnos verte en la calle, por la devoción, por el respeto, por la Fe… porque todo es de agradecer, porque todo lo hemos disfrutado intensamente.

Preciosas fueron las interpretaciones del coro, en más de una ocasión brotaron las lágrimas, lágrimas de alegría y de satisfacción.

Al final de la Eucaristía , Mari Carmen Torres, leyó una perfecta crónica de lo que fue el día 3 de Mayo, se pudo ver a representantes de las diferentes secciones de la cofradía, desde el arreglo floral de la Iglesia hasta los pétalos que cayeron sobre Tu pelo esa noche. Nos hizo por un momento revivir aquellos momentos y es que cada Día de la Cruz es único e irrepetible.

D. Francisco J. Conejo Fernández, nuestro Hermano Mayor, con la voz entrecortada por la emoción, agradeció a todas las personas que forman nuestra Cofradía el trabajo realizado durante todo un año para que nuestra Gran fiesta, la Gran Fiesta de Alhaurín el Grande, haya sido posible. Con un ¡VIVA EL SEÑOR DEL CONVENTO! Se culminaba la Eucaristía. Poniendo el punto y final nuestra coral, maravillosa la interpretación, “que no daría yo por verte hoy de nuevo”

Tomaba entonces la palabra Dª Iraida Velasco Cano para invitar a subir al presbiterio a todas las personas que han colaborado en la Fiesta de las Cruces de Mayo, a todas ellas se le hizo entrega de un diploma de agradecimiento. Quiso terminar con unas sentidas palabras que a todos nos emocionó y que describía perfectamente lo que sentíamos todos y cada uno de los allí presentes, a continuación podrán leerlas.

Se culminaba con la interpretación del A ti, escuchando a la coral, viéndote de nuevo en tu altar, con la satisfacción del trabajo bien hecho, con todo lo vivido a las espaldas y con todo lo que nos queda por vivir, sólo podíamos darte las gracias una y otra vez, por habernos elegido, por haber hecho que seamos hermanos de arriba, porque no hay un orgullo más grande que pertenecer a nuestra cofradía, la de la Vera-Cruz, la del Señor del Convento.

ACCIÓN DE GRACIAS

DIA DE LA CRUZ 2010

Emociones y vivencias llegan a mí para darte GRACIAS, Señor.

Son tantas que es casi imposible enumerarlas. Me da pena tener un cuerpo tan frágil que no acompañe a mi deseo de que el Día de la Cruz sea interminable.

Pero Tú sabes hacer las cosas. Tú lo has dispuesto para que vivamos en ti y por ti durante sólo unos días para que guardemos en nuestro corazón lo vivido y lo vayamos degustando todo el año. Luego el día 28 de abril del año venidero, ese tarro de las esencias de fe, de esperanza de amor hacia ti, estará casi vacío y volveremos a llenarlo con el nuevo Día de la Cruz.

Vivimos días tan intensos, tan grandes en los que Tú, Señor del Convento, eres nuestro centro.

¡Qué cortas son las 24 horas de cada día! Son tantas las cosas que queremos hacer para honrarte que el tiempo se condensa: los minutos son segundos, los días, horas….

Todos los hermanos de arriba nos esforzamos, cada uno desde nuestro puesto, para hacer más grande aún el Día de la Cruz. Pero, ¿qué digo? ¿se puede hacer esto?. La respuesta inminente es, NO. Pero al llegar el cuatro de mayo, digo SI. Todo me parece poco para ti. Tengo el corazón henchido de gozo y el alma llena de luz, de tu luz.

La noche del tres de mayo, la “noche de la Cruz”, como la llamara mi amigo y hermano José María Díaz, cuando ya estás en tu ermita, desnudo el trono de flores te contemplo como la más bella de ellas. Te miro y noto que Tú me miras y sólo puedo emitir una palabra. ¡GRACIAS!

Señor, todos los que formamos tu Cofradía nos esforzamos para honrarte. Tenemos una meta: llegar a ti, a tu corazón y quedarnos en él.

Por eso el trabajo de todos, (y cuando digo todos no me refiero sólo a la Junta de Gobierno), es que estos días que son tuyos, lo mejor de nosotros esté puesto a tu servicio.

Sólo él que no es feliz con lo que tiene, codicia lo del vecino. Nosotros somos infinitamente felices y por eso queremos celebrarte, honrarte, quererte aún más estos días.

Queremos sentirte cerca por eso sólo Tú eres, sólo Tú existes.

¿Cómo le demostraría yo mi amor a mi madre el día del santo de la vecina?

En tus días, esta fábrica de amor que es tu Cofradía se pone en marcha a toda máquina. Es tu tiempo, tu momento el que llevamos esperando todo un año. Todo es verde, todo es aroma, todo es primavera que nos anuncia que la Pascua llegó, que Tú Señor del Convento, Cruz y Gloria lo llenas TODO.

No codiciamos nada ajeno, no necesitamos ocupar el espacio de nadie, Tú ocupas plenamente nuestro espacio.

Hoy te damos gracias. Lo que hemos vivido este Día de la Cruz es algo íntimo que cada uno sabremos guardar en nuestro corazón y con sumo respeto, porque tenemos categoría, dejaremos que los demás tomen el relevo.

Danos Señor del Convento, Santísimo Cristo de la Vera Cruz, las dosis adecuadas de prudencia, justicia, fortaleza y templanza para que todo lo que hagamos, pensemos, hablemos, decidamos y deseemos sea únicamente por ti, en ti y para ti.

Hoy te damos gracias por nuestros niños y niñas, nuestros jóvenes, nuestros mayores, nuestro trabajo, nuestro alimento, nuestros problemas, nuestras soluciones, nuestra salud, nuestras flaquezas, nuestro entusiasmo, nuestro cansancio, nuestra alegría, nuestra nostalgia, nuestros aciertos, nuestros errores, nuestra fe, nuestras dudas.

Todo lo ponemos en tus manos, a ti nos entregamos y queremos dejarnos amar por ti.

Por eso…

GRACIAS SEÑOR DEL CONVENTO,

POR TODO LO QUE NOS DAS.

Iraida Velasco Cano

9 de mayo de 2010

 


Fecha: Mayo 2010

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