Brillante y emotiva Función Religiosa.
Amaneció el 3 de Mayo con la Diana de las Bandas de la Cofradía. A las 11.30, en una Parroquia llena de alhaurinos comenzaba la Función en Honor al Stmo. Cristo de la Vera-Cruz.
Con los primeros acordes del "Amanece" la Cruz Guía flanqueada por dos ciriales enfilaba el pasillo central de la Parroquia. Detrás, los sacerdotes y el diácono de la localidad caminaban hacia el Altar Mayor para celebrar el momento más importante de cada Día de la Cruz: la Solemne Función Religiosa.
En la Monición ambiental tuvimos una buena prueba de lo que iba a suceder durante la Eucaristía: el Encuentro del hombre con el Cristo muerto en la Cruz y resucitado. Se ofrecieron como muestra del Encuentro constante con el Señor los siguientes símbolos: las Sagradas Escrituras y la Oración Joven, el rey negro del Belén, detalles de las Representaciones de Semana Santa, la publicación cofrade Cruz y Gloria, detalles de la Casa-Hermandad y los Sacramentos simbolizados en unos padres que presentaban a su hija bautizada este año, dos niños que habían hecho la Primera Comunión y dos jóvenes que se habían confirmado.
La ambientación musical corría a cargo de la Coral de la Cofradía y el Coro Aromas de Mayo, que cantaron de forma sublime durante toda la Eucaristía.
En la Monición de despedida llegó uno de los puntos más emocionantes de la Función:
"Pocas cosas emocionan tanto como ver a una madre con su pequeño hijo en brazos, cuando viene a presentarlo a la madre de todos, la Virgen de Gracia. Y pocas cosas emocionan más que una madre, Hermana de Arriba, que lleva a su hijo al Convento para en la intimidad presentarlo a nuestro Señor. Son momentos de Encuentro que inician un camino de educación en la fe. El siguiente paso es el de acercarnos al Señor con nuestros propios pies, aunque, hasta que llegue el momento de hacerlo solos, seguimos caminando hacia el Señor de la mano de nuestras madres."
En ese instante, mientras el Coro Aromas de Mayo cantaba "De la mano de mi madre", cuatro madres acompañaban a sus hijos con apenas un año de vida hasta el Altar Mayor para ofrecer cada uno de ellos una canasta de flores.
La Parroquia contemplaba con emoción uno de los detalles más bonitos y significativos en este primer domingo de mayo, Día de la Cruz y también Día de la madre, detalle fiel reflejo de una Función excelentemente trabajada por la Vocalía de Culto y Formación, que un año más nos ha enriquecido a todos los Hermanos de Arriba para disfrutar de la plenitud del día más importante del año para nosotros: el Día de la Cruz.